Las viviendas construidas con paneles tipo sándwich representan una solución eficiente y sostenible en el ámbito de la construcción moderna. Estos paneles están compuestos por dos capas exteriores de materiales resistentes, como acero galvanizado, y un núcleo interno de materiales aislantes como poliuretano o lana de roca. Esta combinación proporciona un excelente aislamiento térmico y acústico, además de una notable resistencia estructural. Empresas como Dynhause ofrecen modelos de viviendas modulares que utilizan esta tecnología, destacando por su diseño moderno y funcional. Por ejemplo, su modelo «Amatista» ofrece tres habitaciones en una sola planta, mientras que el «Turmalina» presenta opciones de tres y cuatro habitaciones en dos plantas, ambos con un precio de $690 y $890 por metro cuadrado, respectivamente.
Una de las principales ventajas de las viviendas de panel tipo sándwich es la rapidez en su construcción. Al ser módulos prefabricados, se reduce significativamente el tiempo de edificación en comparación con la construcción tradicional. Además, estos paneles ofrecen una alta eficiencia energética debido a su capacidad de aislamiento, lo que se traduce en un menor consumo de energía para climatización. La versatilidad en el diseño permite adaptarse a las necesidades específicas de cada cliente, ofreciendo soluciones personalizadas sin comprometer la calidad ni la estética.
